sábado, 13 de octubre de 2012

Delicioso bizcocho de chocolate para una tarde de otoño

imagen: barbie.es



Esta tarde nos vamos a comer un rico bizcocho en el túnel del hada. ¿Te atreves?. 

La receta sale de una revista  de Barbie de mi pequeña Pizpireta, pero puedo asegurarte que es el mejor bizcocho que hemos preparado nunca en casa. Besos y feliz fin de semana.



Necesitas:120 g de harina, 100 g de mantequilla, 150 g de azúcar, 150 g de chocolate negro, 4 huevos, 1 cucharada de levadura y mermelada de frambuesa.


En cuatro pasos y sencillísimo:

1 Funde la mitad del chocolate con la mantequilla y añade las yemas y el azúcar.
2 Monta las claras a punto de nieve y añádelas. Incorpora la harina y la levadura.
3 Vierte la masa en un molde untado con mantequilla y hornea a 150º durante 1 hora.
4 Desmolda, rellena con la mermelada y cubre con una capa de chocolate.

martes, 9 de octubre de 2012

Dame un abrazo

Ilustración de Mónica Carretero
Hoy en cosas bonitas que me encuentro os dejo UN ABRAZO con esta preciosa ilustración de la artista Mónica Carretero.

Yo para despertarme quiero abrazos, por las noches pido abrazos y suelto abrazos por doquier durante el día. Quiero el abrazo constante de mis hadas, necesito el abrazo del papá de las niñas al final del día. Añoro los abrazos de mamá. Me gusta casi más un cálido abrazo que un gélido beso. Los abrazos te envuelven, te arropan, los abrazos te quieren, te llenan, te cuidan. Un abrazo te habla y te cuenta y te silencia si es necesario. El abrazo de bienvenida, el de despedida, el de no pasa nada estoy aquí, el abrazo de la emoción, de la sorpresa, el abrazo del encuentro y el del reencuentro. El abrazo fugaz, el intenso. El abrazo del oso. Yo me quedo con todos y te doy uno fuerte a ti. 

Demasiadas cosas a la vez o colgada de las nubes

Ilustración: Mara Cerri

No creo que sean cosas de la edad, todavía me paseo en la trentena pero empiezo a plantearme que, una, o hago demasiadas cosas a la vez mientras pienso otras tantas  simultáneamente o, dos, llevo unos días subida a las nubes y obstinada en quedarme en ellas. 

¿Dónde están las llaves?, es ya un clásico en mi diálogo diario. Aunque me digo a mi misma que debo dejarlas en el mismo sitio, al final nunca suelen llegar a su destino. La última vez que las vi, creo que quise cogerlas al mismo tiempo que sacaba las bolsas de la compra del coche, sujetaba la mochila de Pizpireta, aguantaba la puerta para que nadie se pillara los dedos y dejaba rodar calle abajo el pan recién comprado.

 Dos días después las llaves no aparecían en ninguno de los sitios posibles. Esta tarde un ciclista senior le ha preguntado a mis vecinos por el propietario de unas llaves que había encontrado tiradas en la calle. Las mias, Of course (por supuesto). 
Tampoco es para tanto, no. Claro que si ya lo que no encuentras es la carga del teléfono y esta aparece en el cajón del congelador si que es para sentarse un rato a pensar. A veces también me sucede que guardo las cosas importantes para que no se pierdan y me esmero tanto en hacerlo que luego no recuerdo el lugar en el que decidí ponerlas.
Mis hijas también son despistadas un rato. Lo peor es que me escucho a mi misma recriminándoles estar más pendientes de sus cosas. ¡Tendré valor!.



jueves, 4 de octubre de 2012

¿Un perrito para tus hijos?.


Salir de casa por la mañana es toda una odisea. A mi ya habitual cantinela de "has hecho pipi. Lávate los dientes y la cara. La mochila preparada. Venga el desayuno. Vamos que llegamos tarde", ahora añado una tarea más, la pequeña Dalsy. Justo cuando estoy preparada para salir de casa con las hadas, me doy cuenta de que mi perrita ha destrozado su mantita y tengo la terraza repleta de relleno de algodón blanco. Mis hijas se rien divertidas mientras yo riño a Dalsy que se alegra tanto de verme esta mañana que se abraza a mi pierna. Horror. Ahora que está cambiando su pelo mi pantalón oscuro se reviste de hebras canela. Daaalsyyyyyy, por favor déjame. Y me pregunto cuando se me ocurrió la idea, en qué momento bajé la guardia para que las hadas y su papá colaran a Dalsy en casa.

Llegamos tarde al cole. Niñas subid al coche y mientras en un descuido Dalsy detrás nuestro y fuera de casa. Que no, que ahora no estoy jugando. ¡¡¡A casa!!!. Lo consigo, la engaño con una chuche y llego al cole atacada.

En algún sitio he leído que todo niño debería tener un perro y una madre que le deje tenerlo. Y aunque me cueste reconocerlo y Dalsy sea para mí un trabajo extra, no puedo evitar sonreir cuando al volver del colegio mis hijas son recibidas por su perrita con tremenda alegría. Se abrazan a ella para jugar, pero también si están contentas o si han tenido un mal día. Se apenan si la ven triste, la cuidan y la defienden a capa y espada cuando yo pongo el grito en el cielo por esa zapatilla que me ha deborado.

Respeto, tolerancia, amor por la naturaleza, por los animales y plantas es algo precioso que debemos transmitir a nuestros hijos. Los hará mañana más empáticos y tolerantes. Los hará mejores.

martes, 2 de octubre de 2012

Tiempo para ser niños. Cuidado con la extraescolares

¿Han empezado ya las extraescolares tus pequeños?. Las hadas sí. Este año seguimos danzando en ballet y aprendiendo inglés. Nada más y nada menos. No olvides que las actividades que realizan fuera de su jornada escolar no deben ser una carga para ellos. Ayúdales a escoger la más apropiada, que las disfruten, que se diviertan y que les sirvan para seguir formándose como las personitas que ya son. No los satures. Por supuesto que quieres darles lo mejor y además todo lo mejor. ¡ Hay tantas cosas!. Si por Pitagorina fuera estaríamos toda la tarde fuera haciendo baloncesto, teatro, pintura, piano y artes malabares. No es posible. No olvides que necesitan tiempo. TIEMPO PARA SER NIÑOS. Tiempo para sus tareas escolares, para jugar, para leer, para estar en familia. 

Ilustración de Susana Hoslet