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viernes, 10 de febrero de 2012

La mirada de Ahmed


La mirada de Ahmed es el precioso cuento del que ayer disfrutamos a la hora de la cena. Empieza así:

“Cuando Ahmed llegó a nuestro país, no quería ir al colegio. ¡SE SENTÍA TAN EXTRAÑO¡. También se sentía extraño en la calle, en las plazas y en los jardines, o cuando iba a comprar y no entendía al dependiente. Los días en los que corría feliz por su pueblo quedaban lejos. A menudo le venía a la mente aquel pueblecito de calles estrechas y la casa donde nació, blanca y pequeña.”

Un cuento maravilloso para educar en la integración que te recomiendo porque explica e ilustra de un modo sencillo lo difícil que es empezar de nuevo, lejos de casa, en otro país, con otra cultura.

La mirada de Ahmed
Texto: Mª Dolors Pellicer i Soria
Ilustración: Eva Garcés
Editorial: tándem ediciones


viernes, 3 de febrero de 2012

Educación cívica


Educación para la ciudadanía o educación cívica. El significado es el mismo. Lo que estaría bien es que esta asignatura, llámese como quiera llamarse, esté libre de ideologización o de colores diferentes gobierne quien gobierne. Nunca una asignatura suscitó tanta polémica. 
En mis tiempos de estudiante entiendo que lo que la materia cívica quiere abarcar nos lo enseñaban en casa: valores como el respeto o la tolerancia. Quiero pensar que yo misma puedo seguir inculcando esos valores en mis hijas pero si, además, van a ayudarme en el colegio que lo hagan abiertamente:
 enseñando por qué es necesario respetar nuestras instituciones, por qué y para qué votamos y son necesarias las democracias, por qué sigue siendo fundamental respetar a nuestros mayores, escucharlos, valorar la figura del maestro que te enseña, por qué existen diferentes creencias, religiones, su historia, por qué existen diferentes maneras de amar y enseñarlos a dialogar, razonar, tomar conciencia, creer en ellos mismos, respetarse y saber cuando decir no. Si a esta asignatura la llamamos civismo, religión, moral, educación cívica o ética ciudadana a  mi me parece estupendo porque además de formar a nuestros hijos los estaremos educando en el ser.

En cuanto a las demás reformas planteadas por el ministro Wert, no sé qué deciros. Lo único que me planteo es que somos uno de los países de la OCDE que más destina a las partidas de educación y sin embargo nos situamos de los últimos en cuanto a resultados académicos. Que ya son, creo 14, las leyes de reforma educativa que llevamos desde 1978. Sé que si no tienes medios para que  tus hijos estudien fuera o les pagues una buena academia de idiomas, el inglés sigue siendo la Marieta del cole. Así que, aquí me quedo, atenta, a la expectativa de ver qué sucede, cómo mejora el sistema y a sabiendas de que, muy probablemente, cuando mis pequeñas accedan a secundaria, la ESO no se llamará eso  y el bachiller, vete tú a saber.

Sí me gustaría que se reforzara el acceso a la carrera docente y que, del mismo modo, su prestigio y su valor e importancia en nuestra sociedad corriera paralelo. 

martes, 11 de octubre de 2011

Cuando los alumnos somos los padres. Gracias profesora


Esta tarde me he dado un masaje. No me malinterpretes, sabes que no tengo tiempo para eso. Hoy teníamos tutoria de inicio de curso de la clase de Pitagorina, segundo de primaria. Obviamente ya hace unas semanas que el cole empezó pero su tutora ha querido esperar unos días para hacer un seguimiento y evaluar a sus alumnos antes de presentarnos los objetivos del curso y las expectativas puestas en los niños y en nosotros, las familias.

Y sí, claro, nos ha definido los objetivos pedagógicos especialmente en lectoescritura y matemáticas, ha vuelto a incidir en la importancia de fomentar la lectura, de crear unos hábitos y tener un espacio y un tiempo para la tarea escolar, etc. Y ya nos había explicado cómo los iba a evaluar, cómo quería que colaboráramos con ella activamente, cuando empezaba el intercambio de libros y otros tantos temas más académicos, cuando ha llegado el masaje .

La profesora de mi hija a la que, perdón no os he comentado, ya conocemos porque ha sido también su tutora en primero, nos ha improvisado una fantástica charla sobre la importancia de educar en valores. “ Educar no es solo dar conocimientos es formar, formar a las personas que serán mañana”. Muchas veces, nos ha dicho, nos dedicamos y preocupamos por las cosas que tienen que hacer y nos olvidamos de hacer con ellos, de estar con ellos. “Disfrutad al máximo de vuestros niños, prestadles toda vuestra atención, porque el tiempo es implacable y no vuelve”. Y, con la serenidad que la caracteriza, con esa paz que pocas personas saben transmitir nos ha lanzado algunos consejos que yo comparto contigo:


  1. Construye la autoestima de tu hijo/a. Alaba su esfuerzo, en especial en todo aquello que sabes que más le cuesta. Olvidate de frases como “lo has hecho fatal”, “eres un desastre”, “no aprendes nunca”, “tu hermano o tu amiguita, ellos sí lo hacen bien” y otras similares que por supuesto se nos escapan alegremente. Siéntete orgullosa/o de sus logros y muestraselo.


  1. Practica el perdón en casa. Los padres también tenemos que saber pedir perdón. Un mal día lo tiene cualquiera, tensión en el trabajo, las preocupaciones diarias y ¿quién lo paga?. Pues si has dado un grito desafortunado y lo sabes, dí a tu hijo sencillamente que lo sientes.

  2. Para que te respete, respetalo. Escucha su opinión, consultale las cosas aunque la decisión sea tuya, hazlos partícipes de la vida familiar.

  3. Fomenta su responsabilidad y su colaboración en casa.

  4. Enseña la generosidad no entendida económicamente “Hay que darse, no dar”.

  5. Educa su urbanidad, algo que estamos perdiendo. Cosas tan sencillas como dar los buenos días, pedir permiso para levantarse de la mesa, saber escuchar, dejar paso a los mayores y esperar para pasar o ser puntual, sin ir más lejos.


Pitagorina y sus amigos tienen mucha suerte porque no tienen una profesora cualquiera, tienen una maestra con vocación de enseñar, de educar y de formar. Muchas gracias Profesora.






sábado, 1 de octubre de 2011

Para reflexionar


Sirva mi entrada de hoy para la reflexión. Dormidas ya las niñas, zapeaba ayer noche por la televisión sin ánimo de ver nada pero sí de holgazanear en el sofá. Descartados los programas destrozapersonas, conocidos como telebasura tipo Sálvame o los politizados a un extremo u otro, díganse Intermedios o Gatos al agua, me quedé enganchada entre dos aguas:

El nuevo Buscamundos de la 2 y el ya clásico Supernanny en Cuatro. Estupefacta, cambiaba a un canal y a otro. La niñera más famosa de la tele ayudaba a unos papas desesperados a que sus hijos respetaran la mesa y se comieran la verdura sin necesidad de tirar los platos al suelo. “No quiero”, “esto es un asco”, “te lo comes tú”, decian los niños que acababan siendo premiados con pegatinas y juguetes si conseguían siquiera probar la comida.

Al otro lado, en la segunda de la tele, nos trasladaban a Puerto Príncipe y nos mostraban comedores, habilitados por ong's varias, hasta arriba con niños malnutridos haciendo cola con una sonrisa para recibir su alimento del día: una pasta en crema de cacao.

No voy a añadir nada. Hoy mis hijas han apurado el colacao hasta la última gota. Acabáramos.


martes, 27 de septiembre de 2011

Educar en el deporte


Conducía esta mañana con la radio sintonizando el programa de Francino, Hoy por Hoy, en la Cadena Ser. He quedado atrapada por la entrevista que el periodista catalán realizaba al filósofo José Antonio Marina y que giraba en torno a la necesidad de educar en el deporte. De esta manera me he enterado que circula por nuestros coles, en secundaria, un libro para la asignatura de educación física. ¡¡¡Por favor¡¡¡¡. El deporte se practica, se entrena y se ejercita. Creo que nuestros centros escolares dedican, en general, pocas horas a esta asignatura. No olvidemos que el ejercicio físico además de crucial para nuestra salud enseña a nuestros hijos, desde pequeños, valores como el respeto al contrario y a uno mismo. Genera autoestima, crea autodisciplina, fomenta la tolerancia al estres y otorga capacidad de resistencia, entre innumerables beneficios más. ¡¡¡¡Eduquemos a nuestros niños en el deporte¡¡¡¡. Creo que, lo mejor, es que escuches la entrevista. No tiene desperdicio. La he colgado en el blog, en la sección ESTA SEMANA TE RECOMIENDO.

viernes, 16 de septiembre de 2011

ENSEÑA A TU HIJO A VER LA TELE

Cuando mi hermana y yo éramos pequeñas, de lunes a jueves, en casa no se veía la tele . Bien es cierto que la oferta infantil distaba mucho de la que encontramos hoy pero es que, además, era una “sugerencia” del Cole en el que estudiábamos. Y otra cosa no, pero mi madre jamás cuestionaba las “sugerencias” de la maestra. Así, recuerdo terminar los deberes y salir con el bocata a jugar a las gomas o cruzar a casa de mis vecinas para disfrazarme o jugar a las muñecas. Cuando fui creciendo, a las tardes de juegos les sucedieron las clases de inglés o de mecanografía pero para entonces yo no echaba de menos la tele.

Mucho han cambiado las cosas desde entonces y si bien yo misma dejo que mis hijas vean los dibujos entre semana, intento que “el mando esté bajo mi control o el de su papá”.

Una media de tres horas pasan nuestros hijos frente al televisor. Tres horas menos para conversar con sus padres, jugar con sus hermanos y o amigos y que reducen o limitan el tiempo que dedican a estudiar, hacer los deberes o a la lectura.

¿Qué podemos hacer para no perjudicar a nuestros pequeños teleespectadores? Les enseñamos a dormir, les enseñamos a comer y probar nuevos alimentos, les enseñamos a hacer pipí y así puedo ir sumando. Pues ¡¡¡¡ ENSEÑEMOS A NUESTROS NIÑOS A VER LA TELE!!!!!:


  1. Cada programa para cada edad. Vigila los contenidos y escoge los más adecuados para la edad de tu hijo/a.

  2. Es difícil. Lo sé. Pero la tele no sustituye a los padres ni se convierte en canguro. Si puedes, ve con tus hijos los programas que les gustan. Te sorprenderás de la cantidad de preguntas que les asaltan viendo los dibujos. Y ni te cuento, de la publicidad. Es importantísimo explicarles la diferencia entre lo que es real y lo que es ficción.

  3. Dí no a la tele en la habitación de los niños. Tienen que dormir y ésta puede interferir en el sueño y en el control que los padres debemos tener sobre el tiempo qué dedican a comsumir tele y en especial sobre qué consumen.

    Hay que dar alternativas a nuestros hijos: dibujar, jugar, ayudarte en la cocina, hacer alguna manualidad, disfrazarse, bajar al parque, montar en bici................................... Está en nuestras manos.


viernes, 9 de septiembre de 2011

"Es el primer día de colegio para Vicente y para Tutune, una niña de África. Ambos se conocen mientras lloran en el patio. ¿Con qué otros niños compartirán las aventuras en el curso?. La maestra de Vicente te enseñará la gran variedad de culturas que existen en el mundo."

Del libro niños de todo el mundo, Algar Editorial, por Vicente Muñoz Puelles.

Saqué este libro de la biblioteca la semana pasada y hoy se lo he leído a mis hijas mientras merendaban. Curiosamente, una de mis amigas me ha contado esta mañana que su hijo de tres años iniciará el curso en una clase llena de inmigrantes. Lo hacía con preocupación. Siempre lo desconocido nos asusta y aunque no lo creamos esos recelos son consecuencia de que todavía somos un país con poca trayectoria o experiencia como receptores de inmigrantes. Creo que la aceptación y la integración pasa por la educación de los más pequeños. Son niños de otros países pero tan iguales a nuestros hijos. Dile a tu hijo/a que comparta juegos, que pregunte por sus países de orígen, por su lengua, el porqué su familia decidió abandonar su país. Creo que todos somos diferentemente iguales. Mis hijas tienen amigas que nacieron en China, un primo de Rusia y compañeras de Chile o Ecuador. El mundo sería tremendamente aburrido si tuviese el mismo color.