Mostrando entradas con la etiqueta alimentación infantil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alimentación infantil. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de enero de 2012

Antes de ir al cole: ¡ Desayuna ¡

fuente: nutrición.pro

Según la Encuesta Nacional de Salud, actualmente el 8% de los niños españoles acuden al colegio sin haber desayunado y más de la mitad de los niños de entre 4 y 12 años toman un desayuno inadecuado. No hace mucho, la profesora de mi hija mayor preguntó a sus alumnos qué habían desayunado por la mañana y sus respuestas la asustaron tanto que , en la última tutoría escolar, no pudo evitar hablarnos de la importancia del desayuno en nuestros hijos.

Los niños empiezan muy temprano su actividad física e intelectual, lo cual requiere de una gran energía. Los nutricionistas afirman que el aporte calórico del desayuno debería suponer el 25% del total de la dieta del niño, casi igual que la comida (30%) o la cena (30%), repartiéndose el 15% restante en los tentempiés de media mañana y merienda.

Una buena amiga me contaba el otro día que su hija de cinco años desayuna en la cama, antes de levantarse, un biberón con cereales porque está tan dormida que “es impensable que pueda levantarla y sentarla a la mesa a desayunar, para eso está el fin de semana, con más calma”. Otra mamá me comentaba cómo su hija se levanta sólo media hora antes de la hora de llegada al colegio y sale disparada con un vaso de leche porque “a esas horas de la mañana le pasa como a mí, que no le entra nada”. Y como estos ejemplos te podría contar unos cuantos.  Es imposible que un escolar aguante con sólo un vaso de leche sus numerosas actividades hasta que salen al patio. Tan importante es el desayuno que condiciona el aprendizaje. Otro estudio de la Asociación Española de Pediatría revela que “ los niños que no desayunan son más apáticos y tienen un menor rendimiento escolar”.  La profesora de mi hija comenta que es capaz de identificar perfectamente a los alumnos que no han desayunado bien.

Y la pregunta es. ¿Desayunas tú, mamá?. Si lo haces y bien, mi más sincera felicitación porque en nuestro país, el desayuno es una asignatura pendiente.  Cenamos mucho y tarde y nos levantamos sin tiempo y con prisas. Esto se lo transmitimos a nuestros pequeños que no van a valorar el desayuno si tampoco lo hacemos nosotros. Se trata de crear un hábito saludable. Levanta diez minutos antes a tus hijos y que se acostumbren a desayunar y a disfrutar de ese momento. Te aseguro que a mí me cuesta tanto como a ti levantarme y que pese a que mis hijas se acuestan temprano, utilizo una grúa para despertarlas cada día. Eso sí, se asean, se visten y se sientan a desayunar. Dependiendo de lo que llevan de tentempié, varía su desayuno cada mañana: leche con cacao, cereales, zumo y tostada, un poco de fruta o galletas. No hay nada que me deje más tranquila que saber que han desayunado bien.
Os dejo aquí por si os es de utilidad una propuesta para esos tentempiés de media mañana que realizó la nutricionista del cole de mis peques y que yo sigo cada semana cuando preparo sus mochilas.

LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES

LÁCTEO Y GALLETAS

LÁCTEO Y BOCADILLO

ZUMO Y FRUTA

FRUTA Y LÁCTEO

ZUMO Y BOCADILLO

martes, 3 de enero de 2012

Cuando la comida es un reto cada día


Mi pequeña Pizpireta no me come. Cada día me enfrento a un "a ver qué tal hoy" cuando se sienta a la mesa y es que a sus cinco añitos ya podría ella sola redactar un manual sobre excusas para no comer. A saber:
Esto tiene rojo, esto tiene verde, esto está caliente, ahora está frío, la sopa está muy espesa o bien muy clara. Hoy me duele la tripa, tengo un poco de dolor de cabeza.¡¡Ha tenido flato hasta en la pierna¡¡¡ Ayer probé esto en casa de mi amiguita y ya entonces no me gustó o bien me suelta un "mami, cuando tenga 7 años como mi hermana probaré los guisantes con jamón". En fin, es tal su ingenio que hasta tengo que reñir a su papi porque no puede evitar desternillarse de la risa ante el nuevo comentario del día.
¿Qué hacer?, no sé. Ella crece alta y delgada y raras veces se enferma por lo que su pediatra me dice que no debo preocuparme porque cada niño come lo que necesita. Probablemente y aunque me fastidie se parece a mí cuando era pequeña. Según mamá yo me crié comiendo arroz del puchero, huevo pasado por agua y pan con nocilla. En fin, resulta gracioso explicarlo pero estoy segura que las mamás que como yo tienen un hijo/a que es mal comedor entienden mi preocupación o mejor, mi desesperación.
Esta semana que hemos estado fuera, mi peque decidió que no comía porque a ella sólo le gusta la comida de casa y os aseguro que bien poco ha comido. Ni supernany ni Estivill, nada de nada. Creo que es muy consciente de cómo me agobia que no coma así que vamos a pasar al plan B que en otra ocasión me funcionó. Os cuento: Un día llegó la hora de comer y puse la mesa para todos a excepción de su cubierto y su plato. Ni dejé su silla. "¿Dónde está mi plato mami?", preguntó extrañada a lo que yo respondí descuidada: "cariño, no lo he puesto. Vete tranquila a jugar un rato, ya que no comes, no hace falta que estés en la mesa con nosotros.". Bueno, ni imaginas la cara de sorpresa de mi hija que pasó del no entiendo nada a la desesperación y al llanto para sentarse a comer.
Me funcionó bastante bien y no hizo falta enfadarse. Creo que nuestros hijos saben cómo llamar nuestra atención y también que muchas veces nos preocupamos demasiado. Hoy Pizpireta ha comido su plato de lentejas, se ha dejado un poquíto. No la he obligado a comerse el resto pero cuando después de su postre me ha pedido galletas sí le he dicho que no. "Si no puedes acabarte las lentejas, no hay galletas mi amor. Tendrás que esperar a la merienda". Y así andamos, día tras día a ver quién de las dos gana la batalla.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Buenos hábitos a la hora de comer.

Los próximos días 19 y 20 de septiembre en Naciones Unidas se debatirá sobre la nueva epidemia que nos azota: la obesidad infantil. Hoy la prensa nacional se hace eco de ello. “ 4 de cada 10 niños sufre exceso de peso por malas costumbres”, resalta ABC.
Mis hijas comen todos los días en casa, como tantos escolares de las comunidades autónomas de Castilla la Mancha o Andalucía entre otras, donde los niños acaban su jornada escolar a las 14.30 h. Así que en casa las mamás nos convertimos, sin remedio, en expertas nutricionistas. O lo intentamos.

Dejo aquí algunas ideas sobre como iniciar el curso con buenos hábitos alimenticios:

1.Da un desayuno equilibrado a tus hijos. Es la comida más importante del día. Fruta o un buen zumo de naranja, más algún lácteo ( yogur, leche, etc) y añade galletas o bien tostadas o cereales. Personalmente no soy partidaria de que desayunen viendo la tele e intento sentarme con ellas para que lo hagan en compañía.
2.El año pasado en el centro escolar nos ofrecieron un menú tipo para el desayuno a media mañana de los niños. No les des lo mismo cada día, alterna los bocatas por fruta y lácteos.
3.Alterna la carne con huevos y pescados y que en su dieta no falten, a diario, la fruta y la verdura.
4.Menos horas frente a la tele y a la consola. Los niños necesitan realizar actividades físicas y jugar en casa o en el parque no tiene precio.