lunes, 9 de abril de 2012

Viajando con niños. Feliz Reentré


Y por supuesto no me puse ni les puse la mitad de las cosas que llevaba en la maleta. Ya estamos en casa, mañana empezamos el cole con un montón de ganas de ver a nuestros amiguitos y contarles lo que hemos disfrutado estos días. Yo voy a ver si me recupero ahora, a duras penas tengo fuerzas para escribir este post. 
imagen: soloski.net

Siete horas de viaje en coche después con dos niñas y un cachorro da para reclamar un bono en el spa más cercano. Estoy pensando que ya soy una especialista en cómo sobrevivir a un viaje largo en coche con los más pequeños. Me las sé todas: el veo veo que se acaba en un pis pas porque sólo vemos la C de cielo, camino, coche, camión o carretera, la N de nube, la S de Sol y Señal de tráfico, la A de arbusto o árbol, la M de moto y montaña y si me apuras la T de túnel. Acabada esta retahíla empiezan las palabras encadenadas de sapo, posada, dama, mama, etc.

 “Mamá, ¿cuándo llegamos?, falta un poco cariño ten paciencia.” Y siguen los tengo pipi, tengo sed, pon una peli en el DVD que cómo no está rallada, ponemos música que cantamos como si fuéramos los cuatro la filarmónica y ah, maldición, se ha despertado Dalsy (cachorro Golden recién llegado a la familia) que amenaza con su suave ladrido que, o paramos, o no responde de sus necesidades. Papá quiere una coca-cola, Pitagorina y Pizpireta se han puesto hasta arriba de chocolate y el coche también. ¿Es que a nadie le apetece dormir un poquito?, no, hoy no, pues vaya.

 Llegamos por fin a casa y pasamos todos, Dalsy también, por la sesión de lavado. Las maletas se quedan ahí, no puedo con mi alma. Esta tarde, cuatro lavadoras después, un paseo por el supermercado, dos bandejas de plancha, una buena sesión de cocina y “juega con nosotros mami que es nuestro último día de vacaciones”, he recibido la visita de mi vecina que me ha dicho: “te veo estupenda Silvia, se nota que has descansado estos días”. Menudo cumplido, vamos.
Feliz reentré para todos. Es maravilloso estar de vuelta en casa y todos bien.

miércoles, 4 de abril de 2012

Preparando maletas...


foto: lasescapadas.com

Bufffff¡, que me voy unos días de vacaciones y digo Buffff¡ porque si tienes niños me entiendes, ¿sí?.  Yo voy recogiendo la casa, preparando la salida y ellas tres enredando. Tres, sí: Pitagorina, Pizpireta y la pequeña Dalsy. A la que me descuido vuelta a empezar y claro, ellas lo pasan genial montando un barco en el salón con los cojines y almohadones del sofá y haciendo acopio de una despensa propia del mejor marine debajo de la mesa.

Vale, entretenidas las dejo jugar y me traslado a su habitación para organizar qué ropa les llevo.  “No te compliques, dice el papá de las criaturas, cuatro cosas que son cuatro días”. Ja. Qué fácil lo de las cuatro cosas cuando  tú, como yo, sabes que acabas poniendo como mínimo: dos pijamas para cada niña, por si lo manchan, vomitan o lo mojan, uno más finito y otro más grueso, sus camisetas interiores, sus mangas cortas y largas porque el tiempo dice que la cosa va estar así, pantalones para el campo, vestidito por si vamos a ver la procesión y “echa los bañadores por si nos bañamos” y adicionalmente: zapatillas de estar por casa, zapatillas para la piscina, zapatos, deportivas y botas de agua, abrigos y paraguas, crema hidratante, crema solar, gel para la piel atópica, dalsy y apiretal, cepillos de dientes, peines, diademas y coleteros “ y mi colonia de hello kitty, también, mami”.

No te quiero contar cuando sacas la ropa de temporada del año anterior y te das cuenta de que tus hijas han dado el gran estirón y que más te vale salir de compras antes que de viaje. Si a esto le añades que las peques se han cansado de su aventura en el barco-sofá y que “venimos a ayudarte a preparar las maletas, mami”, pues ahora sí que me tiro de los pelos. Mientras yo meto, ellas sacan y empiezan a probarse su bañador y quieren meter ese juguete que no cabe y su mantita habitual.  ¿Sabes? Creo que mejor hago la maleta esta noche, ¡mientras duermen¡. La suya y la mía, que papi se la hace él solito y parece que ya lo estoy oyendo decir: “fíjate yo, un par de pantalones y un par de camisas, si luego no te pones ni les pones la mitad de lo que llevas” dirá “as usual” y lo peor es que, además, lleva razón.

lunes, 2 de abril de 2012

En el día de la literatura infantil

Precioso dibujo de la ilustradora Mónica Carretero. Me ha parecido el más bonito para recordaros que hoy también se celebra el día de la literatura infantil. Estupendo día para regalar un cuento a tus hijos y para leerlo con ellos.

En el túnel, ahora mismo las hadas leen:

"Las Crónicas de Narnia", de C. S. Lewis 
y "Un Cole Horripilante", de Francesca Simón y Tony Ross.

AUTISMO: es hora de informarse


Hoy es el día mundial del Autismo. La verdad es que sé muy poco de esta enfermedad, sus orígenes y consecuencias. Imagino que ese es el problema, sólo nos preocupa lo que nos afecta directamente y pasamos indiferentes mirando desde la distancia sobre ésta y otras enfermedades que habitan en las casas de otros.



Mi deseo para hoy es que no obviemos a todas esas personas , muchísimos niños y niñas, que sufren autismo. Que nos informemos, conozcamos y aprendamos a convivir trazando puentes que los incluyan y no excluyan de nuestra sociedad. Porque desgraciadamente del autismo conocemos poco y mal. Os invito a daros un paseo por el blog de la princesa delas alas rosas. La mamá de Natalia, una niña con autismo, relata sus vivencias, progresos, experiencias y anhelos  y lo hace con una fuerza y optimismo que contagian. Mucha fuerza.

domingo, 1 de abril de 2012

Hecho a mano. Si supiera coser, la de cosas bonitas que haría

Colección de la diseñadora Lorie Marie
Visita su blog

Yo no sé coser ni el bajo de un pantalón. Lo intentaron las monjas en el colegio y mi madre en las clases de costura de doña Filomena a quién recuerdo reñirme para que usara el dedal y prestara más atención. Fue mi hermana y no yo la que aprendió con ella punto de cruz y otras labores. A mamá no le quedó más remedio que borrarme de aquellas, para mí, soporíferas clases. Y no ha pasado nada. Todos no tenemos las mismas habilidades y ¡suerte de ello!. Hoy recurro a la modista cuando necesito algo y si no me urge, espero a que me visite mami para regalarle una tarde de remiendos.
Pero todo sirve desde luego. Se ha puesto de moda lo artesano, lo hecho a mano, lo original y único. Mis hijas y sus amigas llevan al cole unas diademas preciosas hechas por mamás que sí estuvieron atentas a aquellas clases. Como mi amiga Manuela, enfermera de profesión, pero con una creatividad desbordante. No es su caso, por supuesto, pero sí la situación de crisis que vivimos está incrementando la creatividad y el ingenio de muchas personas que ante la falta de empleo vuelven a lo “tradicional” y, créeme, más de una no sólo consigue un medio nuevo de ganarse la vida sino una gran satisfacción por hacer algo que realmente les gusta. Preciosas camisetas estampadas, zapatillas forradas, diademas a juego con lo anterior, etiquetas personalizadas, preciosas encuadernaciones, madalenas y pasteles de diseño original y un largo etc que esta revolucionando la red. ¡Realmente hay cosas preciosas¡.