lunes, 9 de enero de 2012

Juguetes tradicionales, electrónicos o los dos


Y hoy no me ha quedado otra que poner orden entre los viejos y los nuevos juguetes. Es algo que he de hacer sola porque si me acompañan mis hijas, no hay juguete prescindible y si además se encuentran con aquellos que hace un tiempo guardé, pues ni te cuento. - Mami, mi muñeca preferida, la estaba buscando o bien , ¿cómo habías guardado este juego? ¡si era mi preferido¡. En fin, que te voy a contar. Los Reyes Magos, vinieron con tres regalos para Pizpireta y tres para Pitagorina. Ni uno más, ni uno menos, uno por Rey. Suelo retirarles los que menos usan ahora que la novedad las absorbe para meses después repetir la operación a la inversa y me funciona de maravilla.

Pero lo que quería contaros no es esto. En casa, papá y mamá habían debatido y mucho la conveniencia o no de comprar juegos electrónicos o seguir apostando por los tradicionales. A mí me da un miedo atroz pensar en una de mis hijas abducida por una consola mientras viajamos o comemos en un Restaurante. Pero, claro, - no puedes dar la espalda a los tiempos que corren y en tus manos, como padre, está enseñarles a buscar el equilibrio, me espetó una de mis buenas amigas, psicóloga de profesión. Yo seguía sin tenerlo claro, pero Pitagorina acabó por decidirme cuando me preguntó si este año (ya es el cuarto que pedía en su carta a los Reyes su nintendo ds), por fin sus majestades atenderían su petición. Y sí, llegó la consola.

La emoción fue enorme y yo ya me estaba disgustando pensando en el error cometido, viendo como

su hermana pequeña se quedaba sola y sin la compañía de su eterna compañera de juegos. Pero, no, me equivoqué y pese a la primera ilusión, pronto acabó el aparato en las manos de papi porque quién deshecha la oportunidad de montar una gran miniciudad en el salón con la casa glam de la barbie, el centro comercial pin y pon y el club de ponis de las barriguitas. Y mejor todavía, ¿qué me dices de una partida al uno o al quién es quién con papá o mamá?.

De todas formas, la consola tiene un horario y preferentemente en fin de semana. Ya os contaré cómo evoluciona el tema. Y es que avanzamos tecnológicamente con pasos de gigante, cambiamos y en ese cambio estamos todos, niños y adultos. Juegos tradicionales y electrónicos puedes y deben convivir.





sábado, 7 de enero de 2012

BiBlioPequE: Desde Valdepeñas, Ciudad Real, España, Silvia Salg...


Bibliopeque es un maravilloso proyecto de fomento a la lectura para niños y jóvenes, impulsado por la Biblioteca Popular Coronel Dorrego en Argentina. Me invitaron a participar en su proyecto:¡2012, vamos por más¡, "un trozo de tí", me pidieron, "un poco de tus sueños, una porción de lo que cuentas y transmites en tu blog". Humildemente les mandé este texto que a continuación os adjunto junto a las imágenes de la ilustradora Mónica Calvo que tanto a Bibliopeque como a mí se nos antojaron maravillosas.
Gracias Bibliopeque por vuestro apoyo pero sobre todo por la ilusión con la que realizáis una labor tan importante. Un beso desde el túnel.



BiBlioPequE: Desde Valdepeñas, Ciudad Real, España, Silvia Salg...: Una vez, de pequeña, la directora del colegio llamó a mi madre. “Verá señora, no es la primera vez que su hija desatiende una clase por ten...

jueves, 5 de enero de 2012

Si yo fuera rey mago, te regalaría...


Si yo fuera un rey mago te regalaría:

una gran sonrisa, un abrazo a deshora, un café en la mañana, un jardín de amapolas, un libro de aventuras, un mar inmenso, un cielo azul, una tormenta de verano, un paseo a media tarde, una divertida sobremesa, una buena película, muchos besos, montar en bici, pintar en un lienzo, un saludo, mirar la luna, una ducha caliente, una bufanda de colores, un viernes por la tarde, una charla con mamá y tantas otras cosas más que no cuestan dinero, que a veces no apreciamos y que son tan valiosas.

Feliz noche de Reyes desde el túnel del hada

martes, 3 de enero de 2012

Cuando la comida es un reto cada día


Mi pequeña Pizpireta no me come. Cada día me enfrento a un "a ver qué tal hoy" cuando se sienta a la mesa y es que a sus cinco añitos ya podría ella sola redactar un manual sobre excusas para no comer. A saber:
Esto tiene rojo, esto tiene verde, esto está caliente, ahora está frío, la sopa está muy espesa o bien muy clara. Hoy me duele la tripa, tengo un poco de dolor de cabeza.¡¡Ha tenido flato hasta en la pierna¡¡¡ Ayer probé esto en casa de mi amiguita y ya entonces no me gustó o bien me suelta un "mami, cuando tenga 7 años como mi hermana probaré los guisantes con jamón". En fin, es tal su ingenio que hasta tengo que reñir a su papi porque no puede evitar desternillarse de la risa ante el nuevo comentario del día.
¿Qué hacer?, no sé. Ella crece alta y delgada y raras veces se enferma por lo que su pediatra me dice que no debo preocuparme porque cada niño come lo que necesita. Probablemente y aunque me fastidie se parece a mí cuando era pequeña. Según mamá yo me crié comiendo arroz del puchero, huevo pasado por agua y pan con nocilla. En fin, resulta gracioso explicarlo pero estoy segura que las mamás que como yo tienen un hijo/a que es mal comedor entienden mi preocupación o mejor, mi desesperación.
Esta semana que hemos estado fuera, mi peque decidió que no comía porque a ella sólo le gusta la comida de casa y os aseguro que bien poco ha comido. Ni supernany ni Estivill, nada de nada. Creo que es muy consciente de cómo me agobia que no coma así que vamos a pasar al plan B que en otra ocasión me funcionó. Os cuento: Un día llegó la hora de comer y puse la mesa para todos a excepción de su cubierto y su plato. Ni dejé su silla. "¿Dónde está mi plato mami?", preguntó extrañada a lo que yo respondí descuidada: "cariño, no lo he puesto. Vete tranquila a jugar un rato, ya que no comes, no hace falta que estés en la mesa con nosotros.". Bueno, ni imaginas la cara de sorpresa de mi hija que pasó del no entiendo nada a la desesperación y al llanto para sentarse a comer.
Me funcionó bastante bien y no hizo falta enfadarse. Creo que nuestros hijos saben cómo llamar nuestra atención y también que muchas veces nos preocupamos demasiado. Hoy Pizpireta ha comido su plato de lentejas, se ha dejado un poquíto. No la he obligado a comerse el resto pero cuando después de su postre me ha pedido galletas sí le he dicho que no. "Si no puedes acabarte las lentejas, no hay galletas mi amor. Tendrás que esperar a la merienda". Y así andamos, día tras día a ver quién de las dos gana la batalla.

domingo, 1 de enero de 2012

2012 y el Efecto Pigmalión


1600 km y una semana después, ya estamos de vuelta en casa. Y aunque estoy cansadisima, no he querido dejar pasar la oportunidad de sentarme a desearos un feliz 2012¡¡. Lo que da de sí viajar, la de cosas que quiero contaros, los proyectos que tengo en mente. Llevo una buena maleta que a buen seguro generará más de una entrada en el túnel del hada los próximos días: la familia, el tiempo libre, viajar con niños, los regalos, el consumismo, el verdadero sentido de estas fiestas, nuevos retos e ilusiones, libros leídos (…).
Un avance: no me he propuesto ir al gimnasio porque sé que no voy a ir, tampoco dejar de fumar porque hace años que no lo hago, ni mucho menos adelgazar porque me encuentro estupenda. Pero me he propuesto algo importante y es no dejar de sonreir y tener más confianza en mi misma. “Creer en nuestras posibilidades es la base sobre la que se asienta el éxito”. He empezado el año bajo el efecto Pigmalión según el cual, comentan los psicólogos, una persona consigue lo que se propone porque previamente ha creído que podía lograrlo. Yo voy a perseguir mi sueño este año: publicar un cuento. Espero que tú también persigas el tuyo.
Feliz 2012.