
1600 km y una semana después, ya estamos de vuelta en casa. Y aunque estoy cansadisima, no he querido dejar pasar la oportunidad de sentarme a desearos un feliz 2012¡¡. Lo que da de sí viajar, la de cosas que quiero contaros, los proyectos que tengo en mente. Llevo una buena maleta que a buen seguro generará más de una entrada en el túnel del hada los próximos días: la familia, el tiempo libre, viajar con niños, los regalos, el consumismo, el verdadero sentido de estas fiestas, nuevos retos e ilusiones, libros leídos (…).
Un avance: no me he propuesto ir al gimnasio porque sé que no voy a ir, tampoco dejar de fumar porque hace años que no lo hago, ni mucho menos adelgazar porque me encuentro estupenda. Pero me he propuesto algo importante y es no dejar de sonreir y tener más confianza en mi misma. “Creer en nuestras posibilidades es la base sobre la que se asienta el éxito”. He empezado el año bajo el efecto Pigmalión según el cual, comentan los psicólogos, una persona consigue lo que se propone porque previamente ha creído que podía lograrlo. Yo voy a perseguir mi sueño este año: publicar un cuento. Espero que tú también persigas el tuyo.
Feliz 2012.